Now Playing Tracks

En este medley, la primera cancion titulada “Twister” me inspiró para crear la experiencia de Daves en Ciudad Emporio, incluyendo sus encuentros con cierta gente.
La segunda cancion titulada “Someday” Me inspiró a crear la llegada de Rain al Mundo de Ciudad Emporio y su encuentro con cierta amiga.
La tercera y ultima es la que me inspiró a crear a las pesadillas y su nombre es Hand in Hand 

Las Cronicas de los Novatos OVA -Parte 3-

                                           

El chico Cyt sintió que su cabeza iba a a explotar, en el momento en que aterrizó en una enorme pila de basura.

Aun sostenía la flor de Acacia, la cual le había costado el separarse de su amigo Rain.
Daves: Auch!! Esdo sdi que me dolió!
Se quejó amargamente, sobándose el enorme chichón en su cabeza. Observó con detenimiento sus alrededores, tratando de determinar su ubicación. Estaba en un extraño depósito metálico y el olor era nauseabundo.
Daves: Donde rayos estoy?
Dio un pequeño salto para salir del cubo metálico y sin mucho esfuerzo cayó en lo que parecía ser un callejón.
Daves: Asdi esta mucho mejor!
Sacudió sus ropas y no tardó mucho en percatarse que estaba vestido de forma un tanto distinta a lo usual. Su chaleco y bermudas eran de un color  negro purpurado, con franjas doradas. Estaban adornados con extrañas cosas metálicas. En sus bermudas tenía un relieve de estrellas y lunas en un costado y sus botines rojos eran de un material más flexible que el cuero. Era un tanto suave y le permitía moverse con mucha más libertad.
Daves: Wooow , esdto sdi que es increíble. ¿Pero me pregunto dónde esdtará Rain?
Todo a su alrededor parecía normal, pero las paredes del callejón se alzaban muchísimos metros arriba de cualquier edificio de Ivalice, además, había unas extrañas letras pintadas en diferentes colores en las paredes. Las frases no eran comprensibles, pero los diseños eran una locura.
Daves: Esdto sí que esd diferente a Ivalice…
Muchos ruidos de distintas índoles parecían provenir del final del callejón, así que decidió explorar un poco, y de paso, encontrar a Rain.
Caminó durante algún tiempo, e incluso trato de acelerar el paso, pero la salida del callejón no parecía estar cerca.
Daves: ¿Qué demoniosd pasda?
Se preguntó muy desconcertado. Era realmente extraño que la salida se viera a la misma distancia aun cuando había caminado mucho para salir.
Decidió correr para ver si de esa forma saldría, así que sin pensarlo dos veces utilizó toda su fuerza para emprender la carrera.
Las extrañas letras pintadas en las paredes parecían repetirse una y otra vez conforme pasaba a su lado, como si no se estuviera moviendo del mismo lugar.
Daves: Esdto es ridículo!!! Porque no puedo sdalir!!
Corrió aún más rápido, lo suficiente para dejarlo sin aliento. Pero sin embargo y a pesar de su esfuerzo, solo logró regresar a donde estaba el cubo metálico de basura.
Daves: AAHH Esdto es insoportable!
Se sentó cruzado de piernas a hacer pucheros.
Entre sus reniegos y protestas, distinguió que las letras escritas en los muros eran legibles, o por lo menos más fáciles de entender que antes.

                                       

Leyó para sus adentros.
Daves: ¿Qué sdignifica Nightmaresd Alley? Esd algún idioma de los Nemesd o algo asdi?
Se puso de pie y se acercó para examinar con más detenimiento la pintura, pero súbitamente aparecieron frente a él una docena de criaturas extrañas. Eran de distintos colores, de ojos saltones y bastante desagradables. Pequeños demonios cuyas risas eran un tanto siniestras. Hacían extraños ruidos amenazantes.
Daves: Esdas cosdas no se ven muy amigables.
Trató de invocar su daga, pero al hacerlo, apareció una escoba vieja en su lugar.
Daves: ¿Pero qué demoniosd???
Las Criaturas se abalanzaron sobre él y al chico Cyt no le quedó de otra que usar la escoba para repeler el ataque enemigo. Las criaturas eran muy rápidas y escurridizas, Daves tenía dificultades para propinarles algunos golpes.

Aparecían y desaparecían de un lado a otro.

Daves: Me esdtan haciendo enojar! Y no quieren ver a un Sdolanz molesdto !
El chico intentó usar su estado Bersek, pero no sucedió nada y lo único que consiguió fue que una de las criaturas le arrebatara la escoba y lo persiguiera dándole unos buenos catorrazos en la cabeza.
Daves: NOO ESDPERA, EN LA CABEZA NO! ME DUELE MI CHICHÓN!
Corrió hasta el cubo metálico de basura y cerró bien la cubierta. De esa forma ya no le seguirían pegando con la ridícula arma que había convocado.
Daves: Que vergüenza, sdi el me viera en esdtos momentos sde reiría de mí…
Dijo, cruzando ambos brazos.
Daves: ¿Pero de quien estoy hablando??
Algo era seguro: Necesitaba idear un plan para deshacerse de esas criaturas. Tal y como Shanttina dijo, sus armas no eran iguales al mundo real, pero nunca imagino que su poderosa daga gemela se vería remplazada por una vieja escoba.

Cada vez le parecía más extraño ese mundo. Y sin Rain a su lado, sintió desconfianza de sus habilidades. Observó el reloj dorado que colgaba de su cuello, y marcaba que solo había pasado media hora desde su partida del mundo real, pero Daves  sentía como si hubiese sido una eternidad.
Daves: ¿y ahora como le hago para pelear? Sin mi daga o mi estado Bersek no soy precisamente un héroe…
De pronto, se escucharon varios golpes fuertes en el exterior del cubo de basura y los chirriantes ruidos que producían las criaturas se silenciaron tajantemente.
Daves: ¿Qué habrá sucedido allá afuera?
Intentó abrir la cubierta pero estaba atorada con algo.
Daves: Hey! Alguien me esdcucha? Estoy atorado en esdta cosda!!
En un principio no hubo respuesta, pero transcurridos unos segundos alguien le contestó.
 ???:  ¿y cómo es que llegaste ahí dentro?
Le dijo una voz de su edad aproximadamente.
Daves: Puesd esas cosdas me atacaron y tuve que meterme aquí para cubrirme
La otra voz se soltó riendo a pulmón lleno.
 ???: Vaya, que valiente eres.                                                                                           Daves se molestó por el tono burlesco con el que le había dicho esas palabras.
Daves: Te vas a sdeguir burlando o me vasd a ayudar a sdalir de aquí?
Preguntó el Cyt. La otra voz se tomó un segundo para responder.
 ???: ¿Y si lo hago, en que me beneficiaria a mí?
Esa pregunta hiso enojar aún más a Daves.
Daves: Oyeme! Quien quiera que sdeas, no estoy jugando! Sácame de esde sditio que huele muy feo! Ademasd, necesito encontrar a ciertasd persdonas antes del amanecer sdino sderá el fin del mundo!
Reprochó a gritos.
 ???: Vaya, poniéndolo así, creo que me has convencido. Mi conciencia no me permitiría dejar a un pobre e inútil chico atrapado en ese lugar…bueno lo haría si la tuviera.
Después de varios empujones y tirones, la cubierta del basurero se abrió, permitiéndole al niño Cyt respirar aire fresco nuevamente. El olor a basura era insoportable.
Daves: Muchasd gracias…aunque te tomó un tiempo sdacarme de ahí…
Le agradeció al jovencito que le había ayudado.

Era bastante alto, delgado y blanco de piel. Sus ojos eran de un tono café muy claro y sus cabellos castaños caían rizados sobre sus hombros. Vestía una elegante camisa color violeta y unos pantalones muy formales en negro. Sus zapatos brillaban por lo bien lustrados. Pero lo que más le llamó la atención a Daves, eran las largas orejas de conejo que salían de la cabeza del chico.
 ???:Nah, no tienes que agradecer. Después de todo alguien tan enclenque como tú nunca podría haber acabado con las pesadillas…
Le explicó, señalando las manchas negras que habían quedado embarradas por todo el callejón.
Daves: Tu hiciste esdo??
El chico conejo soltó un bufido y acomodó su cabello con un suave movimiento de mano. Su actitud era un tanto arrogante.
 ???:Por supuesto que yo lo hice. Cualquiera con la mitad de cerebro sabría cómo espantar a esas cosas.
En su mano derecha, sostenía lo que parecía ser un largo arco mecánico. Era muy bonito y la gema que tenía incrustada marcaba una especie de contador. Decía “138”.
Daves: Oye, bonita arma! Ojala pudiera usdar la mía, asdi habría derrotado con facilidad a esdas cosas…
Luego apuntó al  marcador.
Daves: Y esdo que sdingnifica?
El chico conejo rió de buena gana.
 ???: Este marcador me ayuda a contar cuantas pesadillas he cazado últimamente.
Hiso desaparecer su arma con otro movimiento de su mano.
Daves: Sabesd, me vendría bien un poco de tu ayuda. Sdoy nuevo en esdte lugar y en verdad necesito encontrar a misd amigos antes del amanecer.

Le explicó con preocupación.

 ???: Amanecer? Que es eso? No te estarás inventando todo eso solo para burlarte de mi verdad? ¿Acaso sabes quién soy?
Daves: No me estoy burlando de ti! Lo digo ensderio, seasd quien sdeas!
El chico conejo parecía ofendido por ese comentario.
 ???: Pues grábate bien mi nombre, soy Germanth, el cazador de pesadillas y amo de los callejones de esta ciudad!
Declaró con tremendo orgullo en su voz.
Daves: Puesd mucho gusdto Germanth, yo sdy Daves.
Los chicos estrecharon manos.

Algo paso en ese momento; Ambos sintieron cierta familiaridad con  la escena.
Daves: ¿Qué no nosd conocemos de algún lado?
Preguntó.
Germanth: No lo creo. Recordaría el rostro de un niño tan bobo como tú…
El conejo sobó su barbilla levemente. No lo quería confesar pero también sintió una extraña familiaridad con lo que había sucedido.
Daves: A quien le dices niño bobo!! Mas bobo eresd tú porque tienes esdas orejotas tontasd!!
A pesar de la actitud arrogante de Germanth, Daves parecía agradarle mucho.
Germanth: Sabes? Me has caído bien y creo que solo por eso te ayudaré. ¿Cómo se llaman tus amigos y como son?
Daves alzó los hombros en respuesta.
Daves: No tengo la masd mínima idea. No losd conozco…
Confesó con tranquilidad.
Germanth: Ahora si me estas tomando el pelo ¿verdad? ¿Pretendes que te ayude a buscar a tus amigos los cuales no conoces?
Sostuvo a Daves del chaleco y lo elevó a pocos milímetros del piso.
Daves: Relajate! No te estoy mientiendo. Unos sdujetos llamados Akumu y Dreyma los borraron de mi mente y debo encontrarlos antes del amanecer o desaparecerán para siempre!
Quitó la mano del niño conejo que lo estaba lastimando.
Germanth: Akumu y Dreyma?? Nunca había escuchado hablar de esas personas. Mira, hagamos algo; Tú me ayudas a resolver un pequeño problema que tengo y después te ayudo a buscar a lo que sea que estás buscando ¿Estamos de acuerdo niño?
Daves se molestó un poco.
Daves: No me digas niño! Sdomos de la misma edad!!!
Germanth: Tal vez sí, pero mentalmente eres más chico que yo.
Remató el conejo, quien de la nada vestía ropas diferentes. Ahora usaba un pantaloncillo gris con una chaqueta amarilla muy rara. En sus pies traía lo que parecían ser unos botines muy parecidos a los de Daves.
Daves: De dónde?? Como has hecho esdo??
Germanth no entendía la pregunta.
Germanth: ¿Cómo he hecho qué?
Daves: Esdo! Lo de tu ropa!!
Germanth: Eres muy extraño, no entiendo nada de lo que dices. Pero bueno ¿tenemos un trato?
A Daves no le quedó otra opción más que aceptar.
Daves: Ahora sdolo tenemos un problema. Debemos salir de esdte maldito callejón ¡ He corrido por mucho rato y la sdalida jamás sde acerca!
Señaló a la luz que se veía al final.
Germanth: ¿Sabes? Me empiezan  a parecer un poco desesperantes tus extrañas preguntas.
Contestó el niño conejo.
Cogió un ladrillo del muro y lo removió. Al hacerlo, se abrió la salida que tanto anhelaba cruzar el chico Cyt.
Germanth: Bienvenido a mi ciudad! Aquí las cosas que parecen ser, no lo son. Y las cosas que son, no suelen ser lo que parecen.

Era lo más increíble de lo que Daves había visto en todos sus viajes por Ivalice. Cientos de luces alumbraban las calles; Parpadeaban y bailaban. Algunas hasta cambiaban de tonalidad. La gente vestía de una forma muy rara y usaban extraños artefactos en los oídos, de los cuales se podían escuchar ruidosas melodías.
Los edificios, aunque altos, parecían no tener una estructura uniforme, incluso, algunos, eran arqueados. Tanto el primer piso como el techo tocaban el piso.
Era de noche, por lo que se podía observar a lo lejos. y allá arriba, la luna le sonreía de forma descarada.

      

El joven maestre tuvo un suave aterrizaje. Había logrado caer en un arbusto rosado.
Rain: Vaya, Creo que este es la ciudad de los sueños.
Dijo, al notar la inmensa y sonriente luna en el cielo estrellado. Al parecer se encontraba en una gran plaza, rodeado de árboles multicolores y una enorme fuente que disparaba un líquido multicolor.
Cogió uno de los frutos que daba el arbusto; Era muy similar a las fresas que existían en el mundo real, pero estas eran de color amarillo. No resistió el darle una buena mordida.
Rain: Vaya, que decepción. Se veía tan exquisita y su sabor es asqueroso. Podría decirse que sabe a cerilla.
Se lamentó, escupiendo la extraña fruta.
Rápidamente se incorporó y no pudo evitar fijarse en su cambio de atuendo: Vestía una increíble chaqueta turquesa, al igual que sus botas hechas de un misterioso material flexible. Era completamente distinto a su antiguo atuendo, además, parecía pertenecer a otra dimensión o tiempo. Y las hermosas estrellas que llevaba en su cinturón y sus botas le daban un toque divertido.
Rain: Supongo que mi subconsciente está soñando esta ropa. ¿Me pregunto si también podría modificar un poco mi estructura física?
Se aproximó a la fuente del parque y observó su reflejo. Acto seguido cerró sus ojos e imagino que su cabellera blanca se tornaba de color azul pastel.
Al abrirlos, su cabello había cambiado su color, tal y como lo imaginó.
Rain: Este sitio reacciona a la imaginación de cada subconsciente. Eso puede resultar problemático. Lo mejor será no modificar mi apariencia ni otros aspectos.
Tocó su cabello con delicadeza y sonrió levemente.
Rain: Aunque este color me gusta mucho. Creo que así lo dejaré. Después de todo Shanttina no dijo que estaba prohibido cambiar algunas cosas, solo que no perdiéramos idea de nuestra realidad.
El niño Domin fijo la vista en algo que se movió bajo el agua de la fuente. No podía distinguir con claridad.
Rain: ¿Qué será eso?
Acercó su rostro para observar mejor, pero en cuanto lo hiso, el agua se tornó de un purpura muy intenso y de su interior emergieron varias criaturas muy desagradables.
Se movían rápidamente y producían un sonido chirriante bastante molesto.
Rain: No creo que tengan buenas intenciones!
Convocó su báculo, pero en su lugar apareció una sartén.
Rain:¿Pero qué? ¿Qué ha pasado?
Una de las criaturas le atacó de forma inesperada y no tuvo otro remedio que usar el sartén para golpearla.
Rain: Me siento ridículo usando esto. Vamos, ¿Tal vez si uso magia…?
“Aquaga”
Rain conjuró su magika de agua para atacar a las criaturas, pero en su lugar apareció una gran paleta de dulce.
Rain: ¿¡Otra Vez!?
Se vio forzado a usar la enorme paleta para defenderse. Pero estas criaturas eran muy rápidas y aparecían por distintas direcciones.
Rain: Debo pensar en algo rápido o estas cosas me van a hacer pedacitos!
Logró esquivar el ataque de una de esas cosas que al parecer tenían mucha energía para moverse.
Mostraban sus colmillos cada que Rain esquivaba los ataques.
Rain: Bueno, si la magia o las armas no funcionan, entonces me veré forzado a usar las habilidades físicas que aprendí cuando era Fenrir!
“Camino sangriento”
Nuevamente intentó atacar a sus enemigos, pero como las veces anteriores, no tuvo ningún efecto.
Rain: ¿Por qué? Nada funciona en este mundo!
Pero en ese momento recordó la advertencia de Shanttina; Ni las armas, ni sus habilidades Magikas o Físicas serían iguales, porque el mundo de los sueños se rige por diferentes reglas.
Rain: Estoy en problemas…
Confesó, retrocediendo poco a poco hasta topar con un gran árbol de hojas anaranjadas.
Una de las criaturas lo miró fijamente y de sus diamantinos ojos emanó una potente luz. Rain cerró sus ojos para protegerse de ella,  pero,  los sonidos que hacían las criaturas se silenciaron. Además, la luz también se apagó.
 ???: T-te e-encuentras bien?
Dijo una tímida voz. El niño Domin abrió sus ojos, pero no diviso a nadie.
Rain: ¿Eres tu quien me ha ayudado?
Preguntó. La voz sonó por segunda ocasión.
 ???: N-no…no me veas, por favor…
Era la voz de una chica no mucho mayor que Rain, y sonaba bastante perturbada.
Rain: Pero ¿Dónde estás? ¿Por qué te escondes?
La chica no contestó, solo hizo unos extraños ruidos. Como un gato que ronronea.
Rain: Vamos…déjame verte. Quiero agradecerte lo que hiciste por mí.
En el piso estaban embarradas muchas manchas negras, lo que le daba a entender que la chica había derrotado a esas criaturas.
 ???: Si salgo…¿prometes no burlarte?
Rain levantó su mano derecha y le juró no hacerle absolutamente nada malo. Le aseguro que venía en son de paz.
 ???: E-esta bien. Confiare en ti..
La chica salió de su escondite, que era detrás del arbusto donde Rain había aterrizado. Era muy bonita; Tenía una larga cabellera rosada y sus ojos asemejaban a los de un gato. Vestía unos pantaloncillos cortos color blanco y una boina . Sus botas igualmente rojas parecían estar hechas del mismo material que las de Rain. Pero lo que más llamaba la atención de esta niña eran sus orejas y su cola de gato.
 ???: ¿Q-uien eres tú? ¿P-porque te perseguían las pesadillas?
Le pregunto la chica, abrazando fuertemente un Gato negro de peluche. Era exageradamente tímida y su rostro reflejaba el miedo que sentía al hablar.
Rain: Esas cosas eran pesadillas? Vaya, que fastidiosas son.
Le contestó, esbozando una gran sonrisa. La chica Gato sintió algo cálido en esa sonrisa, como si pudiese confiar en el niño.
Rain: Me llamo Rain, mucho gusto. ¿Y tú?
Le extendió su mano para saludarla, pero la chica retrocedió espantada y se escondió detrás del arbusto nuevamente.
Rain: Hey, No tengas pena, Solo quería saludarte…
Explicó con un tono de voz pacífico y calmado. La chica se asomó nuevamente y se acercó a el de forma cautelosa, como un felino inseguro.
 ???: Y-yo me llamo…Y-Yubed
Le dio la mano con suavidad, ya que temía que si la apretaba levemente se espantaría de nuevo.
Rain: Mucho gusto Yubed. Ese gato que tienes ahí es muy tierno, ¿cómo se llama?
Apuntó al peluche negro que sostenía en brazos.
Yubed: E-s gata. Se llama…se llama Saku.
Confesó, poniéndose muy roja y escondiendo la cara detrás del peluche. Rain notó que no era el único que cargaba, sino que de su cintura colgaba otro gato, pero este era blanco y parecía ser un bolso.
Yubed: Y-y-esta gatita de aquí…e-ella es Naimi…
Explicó con un hilo de voz, cuando se dio cuenta que el niño Domin observaba su bolso.
Rain: Pues mucho gusto a las tres! Y también te agradezco que me hayas salvado. Eres muy fuerte.
Le agradeció. La chica se puso aún más roja y sin dejar de esconder su rostro le respondió.
Yubed: E-en verdad lo crees?
El niño asintió vigorosamente.
Rain: Por supuesto que lo pienso. Mira que enfrentarte tu sola a estas terribles pesadillas.
La chica no podía ponerse más roja porque si no estallaría.
Yubed: Y tu….¿Q-que haces solo en el parque?
Rain: Yo vengo en busca de mis amigos. Están perdidos en este lugar y debo encontrarlos
Explicó. Acto seguido se inclinó levemente ante la jovencita. Ella dio un respingo de sorpresa y espanto.
Yubed: ¿Q-que haces??
Rain la tomó de la mano con suavidad.
Rain: Ayúdame por favor. No conozco este lugar y encontrarlos puede llevarme más tiempo del que pensaba. Especialmente porque no tengo idea de quienes son o como lucen.
Yubed retrocedió unos pasos, impactada por semejante petición. Abrazó con mucha fuerza a su gata de peluche y le susurró algo en voz baja. Después le dirigió una mirada tímida al niño Domin.
Rain: Señorita Yubed? Está todo bien?
Yubed: Saku me ha dicho que eres un buen niño y que puedo confiar en ti. No sé cómo podría ayudarte a encontrar a alguien que no conoces, pero por lo menos te guiaré hasta alguien que podría saber…
El joven maestre la abrazó entusiasmado y Yubed casi se desmaya de la vergüenza.
Rain: Muchas gracias! Eres una buena amiga!
Yubed se apenó aún más, pero esas palabras la hicieron sentir algo muy familiar.
Yubed: ¿A-amiga? Me consideras tu amiga?
Preguntó. Rain asintió con alegría.
Rain: Claro! Ya verás que seremos muy buenos amigos de ahora en adelante.
La chica gato esbozó una traviesa sonrisa, ya que nunca pensó que alguien la llamaría amiga a parte de Saku y Naimi.
Yubed: E-entonces acompáñame. Te guiaré hasta nuestra guarida. Tal vez mi amo sepa algo de tus amigos-no conocidos.
Rain hiso otra reverencia para agradecerle sus atenciones y la chica gato se crispo al verlo.
Yubed: Y-y por favor deja de hacer eso…me pones nerviosa…
Dijo, poniéndose roja nuevamente.
Ambos chicos salieron caminando de parque, a través de una enorme verja de hierro negro, pero lo curioso, es que no estaba en ese lugar cuando Rain llegó. Al cruzarla, pudo distinguir un camino iluminado con muchas farolas y al final se distinguía lo que parecía ser una gran ciudad. Por lo que se podía escuchar, era muy bulliciosa y concurrida.
Yubed: B-bienvenido a Ciudad Emporio…donde las cosas no son lo que parecen.
Rain estaba maravillado con semejante mundo.
Rain: “Espero que Daves esté bien”
Se dijo a sí mismo el niño Domin. Quien no había olvidado que encontrar a su amigo Daves también era prioridad.

En las sombras, un hombre de gabardina lo observaba con atención y recelo.
Akumu: Veo que vuestros corazónes os han guiado y se han econtrado en uno al otro. Pero aun así, será demasiado tarde cuando os deis cuenta quienes sois y que simbolizais para cada uno.
Se dio la media vuelta.
Akumu: No llegareis muy lejos, de eso me encargo yo, gran maestre…

Se esfumó después de eso.

                                           

El niño conejo lo había conducido hasta un edificio muy exotico, se diría que era el más raro de todo el distrito. Se paró en seco y le echó una mirada  los alrededores, con una actitud bastante sospechosa.
Daves: ¿Qué esdtamos haciendo aquí?
Preguntó en voz baja, actuando igual de misterioso que Germanth.
Germanth: Estamos en una misión secreta y muy riesgosa.
Confesó. En ese momento paso a su lado un topo ciego en bicicleta. Por los pelos atropella a Daves.
Daves: Visdte esdo!? Era un…
Germanth lo interrumpió.
Germanth: Si, era un topo ciego. Son excelentes ciclistas. Pero regresando a nuestro asunto…
Se acercó un poco a la ventana del edificio y miró discretamente.
Germanth: Perfecto, este es el momento adecuado. Mira, echa un vistazo.
Le ordenó al niño Cyt.
Daves lo obedeció y miró a través del cristal, pero del otro lado pudo ver un par de chicas asoleándose en la playa. Le miraron con picardía y le saludaron con la mano.
Daves: Wooow que bonitasd nenasd

Dijo el Cyt, sonrojándose. Germanth le dio un fuerte golpe en la cabeza.
Daves: AUCH!! QUE TE PASDA!?
Germanth: Concéntrate niño! Mira de nuevo.
El Cyt miró a traves de la ventana nuevamente y esta vez se sorprendió al ver una gran pastelería. Había cientos de pastelillos, dulces multicolores y formas, helados, chocolates, gomitas, gelatinas y todo tipo de golosinas.
No pudo evitar derramar un poco de saliva al ver semejantes delicias. Se le estaba haciendo agua la boca.
Daves: Esdo esd un paraisdo!
El niño conejo asintió y le dio una fuerte palmada en la espalda.
Germanth: Así es, una maravilla. Es por eso que quiero que me ayudes a robar un
Dream Cake
Soltó con facilidad. Daves se sorprendió al escuchar esto.
Daves: Sduenas como yo hace algún tiempo. Mi amigo me hubiera dicho que robar comida está mal y que cuando trabajasd para pagarla la disdfrutas masd.
Cerró sus ojos al decir esto.
Daves: Esd una lasdtima que no sepa de quien esdtoy hablando. Lo extraño, de algún modo…
Germanth: No te ofendas niño, pero tu amigo suena como todo un perdedor. Para que trabajar por algo que se puede obtener fácilmente. Debe de ser una niña afrutada. Ahora vamos por ese pastel!
El niño Cyt se molestó mucho por esas palabras ya amenazó al chico conejo con su afilada daga.
Daves: Nunca vuelvasd a hablar mal de El! Te lo advierto chico!
Parecía estar hablando enserio. Le dolía profundamente que alguien insultara a esa persona. Aun cuando no tenía ni idea de quien era.
Germanth: Hey niño, baja tu navajita. Era una broma.
Se defendió el conejo. Daves bajo el arma y le tomó un par de minutos entender lo que acababa de suceder.
Daves: Mi Daga!!! Al fin ha aparecido!
No tenía la más remota idea de cómo lo había conseguido, pero finalmente había logrado aparecer su Daga Gemela. Aunque para ser honestos, lucía un tanto…Cambiada.
Daves: Porque esd de color roja? Además, desde cuando la cuchilla esd de esdte material brillante??
La observó con detenimiento y la hoja metálica de la daga estaba hecha por una materia tan resistente como el metal, pero translucido como el cristal. Brillaba con un fulgor celeste. Y, en la base de la hoja, una gran luna de oro la adornaba.
Germanth: Si que eres extraño, niño. Si querías usar tu arma porque simplemente no la usabas y ya?
Dijo, con exasperación.
Daves: Porque había intentado convocarla, pero en sdu lugar apareció una esdcoba!
Germanth comenzó a reír a pulmón lleno.
Germanth: que bobo eres! En este lugar las cosas que son, no son lo que parecen!
Daves: No comprendo lo que me esdtas diciendo…
El niño conejo le dio otro coscorrón.
Germanth: Pues no se, solo…Hazlo y ya, no lo pienses.
Daves no entendía bien lo que quería decir. Se cruzó de piernas para pensar con claridad, pero antes de eso le dio un buen sorbo a su vaso de limonada fría. Tantas cosas raras le habían dado sed.
Daves: Hey!! De donde ha sdalido esdta bebida!?
Se sorprendió mucho al ver el vaso de limonada en su mano.
Germanth: A que te refieres?
Daves le enseñó la limonada.
Daves: A esdto! De donde lo he sacado!?
Germanth: Pues no sé, supongo que tenías sed. Pero cuál fue tu respuesta!? Me acompañaras por el
Dream Cake o no?
El niño Cyt se puso de pie y observó nuevamente a través del vidrio. Las chicas en la playa volvieron a saludarlo.
Daves: Creo entender cómo funciona esdto; esd como imaginarse cosdas que desdeas o que tu mente desdea…
Se miró en el reflejo del vidrio y pensó que siempre quiso ser más alto. Así que su reflejo le mostró que era tan alto como el chico conejo, quien seguía impaciente por su respuesta.
Daves: Tal vez un poco masd musdculoso.
Todo el cuerpo de Daves se tonifico. Se veía delgado y fortachón.
Daves: Y que tal sdi mi cabello fuera casdtaño como el del conejo!
Su melena negra se tiñó de un color castaño quemado.
Daves: Esdto es sduper fantasdtico! Podría hacerlo todo el día.
Y tal y como dijo, empezó a fantasear con las cosas que siempre había soñado.
“Mono en monociclo”
“Elefantes rosados”
“Cerdos voladores y carambolas sdurtidas”
“Gachitrupos inflados y Telfidasd cosidas”
“Arboles risdueños”
“abejas cantantes”
Cada que imaginaba una cosa, esta aparecía sin más ni más, como si siempre hubiesen formado parte de esa ciudad.
El reloj que colgaba de su cuello comenzó a hacerse más pesado.
Su ropa cambio tantas veces que parecía desfile de modas, e incluso cantó una horrorosa canción y las personas que estaba a su alrededor le hicieron la coreografía.
Germanth comenzaba a perder la paciencia.
Daves: Hey! Germanth! Mi mono en monociclo quiere jugarle una carrera al topo ciego en bicicleta!
Dijo, muy entusiasmado.
Germanth cruzo los brazos y lo pensó unos segundos.
Germanth: ¿Qué apostarias?
Daves: Mis Telfidas cosidas…
El chico conejo no se veía muy convencido.
Germanth: Bien, acepto.
La carrera entre el topo ciego y el mono fue muy divertida. Los habitantes de Ciudad emporio estaban muy al pendientes e incluso tenían un par de moguris tigreños narrando la carrera.
A Daves no le costaba nada imaginar e imaginar cosas, pero el tiempo pasaba y el reloj que colgaba de su cuello se volvía más pesado. Tanto, que lo lastimó del cuello, como si cargase una piedra inmensa.
Daves: Auch! Esdo sdi me dolió
Cuando recobró el equilibrio que perdió por el peso del reloj, estaba parado enfrente de la extravagante edificación.
Daves: Oh..ya veo. A esdto sde refería la ardilla cuando nosd digo que nosd mantuviéramos lo mas realesd posibles. Por un instante casdi olvido mi misdion.
Germanth continuaba parado frente a el, esperando su respuesta.
Germanth: Y bien? robaremos el pastel?
Daves: No lo sde. Porque desdeas robarlo. Porque no sdimplemente lo imaginas y ya.
Pero el chico conejo no entendió a lo que se refería su nuevo cómplice.
Germanth: Mira niño perro. Ese pastel es propiedad de una inmunda rata que se ha adueñado de la pastelería. Mi misión es quitarle el
Dream Cake, pero por alguna extraña razón no puedo entrar ahí. Tal vez tu si puedas abrir la puerta. Te necesito…

Confesó.
Germanth: Lo harás sí o no?
Daves pensó que si quería que ese extraño chico conejo lo ayudara, lo mejor sería ir por ese pastel. Nada parecía tener sentido, pero según el reloj de Shanttina, ya había perdido una hora y media en tonterías. Debía encontrar a Rain y al resto de sus amigos.
Daves: Esdta bien, lo haré
El conejó sonrió y estrechó la mano del Cyt.
Germanth: Solo una advertencia….Ten cuidado de la rata.

     


Dreyma lo observaba desde la ventana de su jardín, desde donde había seguido los pasos de Daves desde su llegada a Ciudad Emporio.
Dreyma: Que grande es la amistad, que une a dos corazones incluso a través del olvido…
Lo miraba con cierta tristeza. Como si le añorara algo que su alma hubiese borrado hace mucho tiempo.
Dreyma: Si a un sueño ajeno te has de aventurar, asegúrate de preparado estar. Dominios de la mente estas apunto de pisar y si al huésped no le simpatizas,  contigo acabará…
Caminó hasta su fuente y toco la superficie del agua, misma que reflejó un mundo de pastelillos y Golosinas.
Dreyma: Te reto pues , a salir del mundo de ensueño, pero para hacerlo, debes vencer primero…


                                                     


Yubed condujo a Rain hasta lo que parecía ser un edificio bastante exótico. Estaba al final de la avenida principal, por donde circulaban todo tipo de criaturas bastante raras.
Un Chocobo blanco atendía un puesto de diarios, y también, había un par de hombres en traje de esquimal comiéndose un bocadillo de cebolla azucarada.
Rain: Que estamos haciendo en este lugar?
Preguntó con curiosidad.
Yubed: Ahí dentro vive mi amo. El conoce bien a todos los que viven en esta ciudad, e incluso, conoce cada rincón como si fuera su propia casa.
El niño Domin echó un vistazo a través de la ventana y en su interior vio a un par de tortugas ancianas tejiendo un par de calcetas para jirafa.
Rain: Este lugar me desconcierta un poco..
Sacudió la cabeza y volvió a asomarse.
En el interior pudo observar un lugar un tanto oscuro y lleno de cachivaches de todo tipo. Parecian antigüedades. Relojes finos, viejos sofás, casas de muñecas, vestidos, sombreros, pinturas y retratos. Algunos candelabros y joyería.
Rain: ¿Cómo es tu amo?
La chica se escondió atrás de su gato de peluche.

Yubed: Es un hombre muy ambicioso y un tanto tramposo. Si piensas hablar con el te recomiendo que tengas cuidado…Él siempre quiere algo de las personas.
Rain: Bueno, entonces entremos. Mientras más rápido encuentre a mis amigos, mejor.
Pero la gatita no se movió de su lugar.
Rain: ¿Qué sucede? ¿No piensas venir?
Yubed: No puedo entrar a la guarida del amo. Si el necesita algo me lo hace saber por medio de mis compañeros, los gatos negros.
El joven maestre pensó que sería más difícil continuar solo, pero aun cuando Yubed le hubiese caído bien, no tenía tiempo que perder.
Rain: Entonces, ¿podrías esperarme aquí un momento?
La chica asintió débilmente, sin dejar de esconder su rostro detrás del gatito de peluche.
Rain intentó buscar la entrada al edificio, pero no se veía por ningún lado.
Lo único que lo rodeaba eran ventanas, pero ninguna puerta.
Rain: No puedo creer esto! No hay puertas de acceso al edificio…
Continuó la búsqueda hasta que después de un rato, y casi matarse en un enorme hoyo en el piso que estaba haciendo un par de avestruces con cascos, escucho el grito horrorizado de su nueva  amiga.
Yubed: Rain! Ayúdame por favor!
Se escuchó. Rain corrió hasta donde la había dejado, pero cuando creyó haber regresado, se dio cuenta de que estaba en la misma calle donde los avestruces cavaban el hoyo.
Rain: ¿Cómo es eso posible?
Regresó por el lado contrario, dándose prisa, pues la chica continuaba gritando.
pero nuevamente se encontró con la calle del agujero.
Rain: ¿Dónde? ¿Dónde está Yubed?
Nuevamente se echó a correr, cada vez más desesperado por los gritos de su amiga, pero la calle del hoyo seguía pareciendo siempre en el mismo sitio. Como si anduviera en círculos infinitos.
Rain: No puedo…¿Cómo salvar a Yubed?
Yubed: Rain! Te lo suplicó, ayúdame!
Seguía gritando. L joven Domin se puso de pie y volvió a intentar correr, pero esta vez, la esquina de la calle nunca llegaba. La distancia simplemente se hacía más y más larga.
Rain no pudo correr mas y cayó al suelo rendido. Nunca encontraría a su amiga y sea lo que sea que la estaba atacando la mataria.
Rain: No…no puedo perder mas amigos ¡No quiero!
El reloj de plata que colgaba de su cuello comenzó a pesar mucho, tanto, que llego a lastimarlo. Rain cerró sus ojos por el dolor que le ocasionaba, pero cuando los abrió de nuevo, se encontraba al frente del edificio, donde Yubed estaba siendo asediada por un grupo de pesadillas.
Yubed: Rain, por favor…
Estaba seriamente lastimada de un brazo. Su gatito de peluche estaba peleando valientemente contra las pesadillas, pero eran demasiadas y no podia alejarlas a todas.
Rain: Yubed! No te preocupes, yo te salvare!
Alzó su magnífico Báculo de Brekah y este emitió una poderosa luz.
“Ilumina”
La técnica que le hubiese enseñado su maestro fue muy efectiva y arrasó con esas demoniacas criaturas.
Se apresuró en llegar hasta la chica, pero Akumu le cerró el paso. Lo tomó del cuello y lo lanzó muchos metros hacia atrás.
Akumu: Muy bien hecho, gran maestre. Veo que ambos han logrado encontrar lo que habéis perdido. Pero me pregunto si seréis capaces de hacerlos despertar de una pesadilla.
El Nemes cogió a Yubed del brazo con mucha violencia y le sonrió a Rain.
Akumu: Entrad a la burbuja de pesadilla y rescatad a vuestra amiga!
Le retó, antes de introducirse al edificio junto con Yubed.
Rain sostenía con firmeza el báculo de Brekah, el cual había cambiado su apariencia. Ahora era más corto y de color morado. Una pequeña ala adornaba la gema de la vida.
La gatita de peluche yacía en el suelo, un tanto deshilachada por los ataques de las pesadillas. Rain le dio un leve toque de su báculo y esta se reparó de forma instantánea.
Rain: Muy bien Akumu, si así lo deseas, así será!
Nuevamente alzó su arma magika y con un gran resplandor abrió una brecha en el edificio, abriéndole el paso hacia la burbuja de pesadillas.

Este medley me inspiró a crear la segunda parte de la ova.
El aprendiz de brujo, musica tomada de la pelicula fantasia, me ayudo a ambientarme en el momento en que los chicos despiertan sin memoria del pasado. La segunda melodia, Xehanort, the early years, me dio la imagen que un pesonaje oscuro como el Nemes tendria al aparecer y revelar sus planes ante los niños. La cuarta, missing you, me llevo a crear el momento en que los chicos deciden ir en busca de aquello que han perdido y los eventos en el palacio de las pesadillas.
Por ultimo, Dive, que insipiró el viaje atraves del portal magiko. 

Las Cronicas de los Novatos OVA -Parte 2-

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-EL PORTAL AL MUNDO DE ENSUEÑO-

Cuando Rain abrió sus ojos sintió la suavidad del verde y húmedo pasto. Escuchaba cientos de murmullos un tanto alarmados, como si mucha gente a su alrededor observara un evento extraño.

-¿Hey, te encuentras bien?- Preguntó la voz de la extraña chica ardilla.
Rain se incorporó y miró a su alrededor. Daves estaba a su lado, recuperándose del shock de la tele transportación. Y también, muchas personas observaban con horror la enorme edificación oscura que se alzaba desde el mar.
-Sí, estoy bien, gracias. Pero dime, ¿quién eres tú? ¿Qué fue lo que sucedió?- Preguntó el niño Domin, notando que perdido su gorrito puntiagudo.
-Mi nombre es Shanttina, soy maga, clarividente y sabia- Dijo con orgullo. En sus diminutos ojos brillaba una chispa de gran temple. -
-Hey pequeña ratita, ¿Por qué nos hasd cogido de esda forma?- Pregunto Daves, quien estaba atolondrado por la rapidez que habían sucedido los eventos. -¿A dónde sde han ido las dos persdonas que usdaban gabardina?-
Shanttina le dio un fuerte golpe en la cabeza con su varita.
-No me llames ratita, mocoso insolente. Soy la gran Shanttina!- Repitió con afán. –Grábatelo.-
Daves la olfateó de pies a cabeza y la chica estalló en furia, lanzándole un hechizo de fuego en la cara. Daves chilló del dolor y Rain utilizó su magika para conjurar un chorro de agua.
-No vuelvas a hacer eso! Es de pésima educación olfatear a una dama sin su permiso!- Le reprochó con severidad. Rain soltó una leve risotada por el cabello de su amigo Cyt, que se había quemado de las puntas.
-No te riasd! Mi pobre cabello…

Se lamentó, acariciando su propia melena negra.
-Es cierto! Estábamos festejando algo…y mmm estaba a punto de hacer algo, si lanzar algo al cielo, y entonces apareciste tú y esos dos sujetos que llenaron todo de oscuridad!- Recordó súbitamente el chico Domin, chasqueando sus dedos.
-¿Pero que es lo que ha sucedido?-
Shanttina sacó un pequeño libro y se lo mostró a Rain.
-Esto estaba en mi posesión-.Explicó.
Rain, en compañía de Daves, lo abrió para revisar sus páginas.  Adentro tenia escrita la frase “Debo buscar al Gran Maestre Domin y entregarle este libro. Me lo ha pedido mi señor Rosseword”
-¿Rosseword? ¿Quién es esa persona?- Preguntó Rain a la chica.
-No tengo ni la más mínima idea. Pero tengo la sospecha de que sea quien sea debió ser muy importante. Es por eso que viajé hasta….bueno, no estoy segura donde te encontré, pero viajé mucho para hacerlo-. Dijo Shanttina, tratando de recordar.
Daves también intentó hacer memoria.
-La chica ardilla tiene razdon…¿Dónde esdtabamos? Recuerdo el festival….había muchas lámparas y musdica y comida, pero… ¿Con quién esdtabamos y dónde?-
Rain coincidía con su amigo. No tenía idea de donde estaban o con quien.
-Era…una ciudad ¿no?- Recordó.
La gente no paraba de murmurar y examinar con curiosidad la extraña edificación oscura que se erguía al otro lado del gran puente. Era gigantesca, como una enorme ciudad o un castillo que había sido pintado completamente de negro.
-Esa cosa gigante, ¿de dónde salió?- Rain caminó junto con sus dos acompañantes para observar con más detenimiento. Un Cyt corpulento les cerró el paso antes de acercarse al gran puente.
-No crucen! Es peligroso acercarse sin saber qué es eso que se alza frente a nosotros!-
Les ordenó. Los dos chicos miraron con atención; como si algo los estuviera atrayendo al gran castillo negro.
-Esto debe ser obra de los Nemes…

Murmuró shanttina.

-¿Nemes?- Preguntaron Daves y Rain al unísono.
-Esas criaturas que aparecieron frente a nosotros durante el festival. Ellos son conocidos como Nemes y han regresado de su sueño eterno para vengarse del gran maestre Domin.- Les explicó.
Rain se estremeció al escuchar esto.
-¿De mí? Pero yo nunca los había visto en mi vida!-

-Tal vez no fuiste tú, pero si uno de tus antepasados. Tal vez hayas escuchado la historia del Gran Maestre Robun, el fundador de Domin y creador del Báculo de Brekah-. Dijo Shanttina.
-Si, todos los niños del pueblo conocemos la leyenda del fundador Robun-. Afirmó Rain.
-Fue Robun Brekah quien logró apresar en un sueño eterno a estas criaturas, haciendo uso de su báculo, o como tu bien debes saber, la gran llave-.

El chico asintió y convocó su báculo, el cual emitió un leve resplandor cálido y lleno d vida.
-Esdo nunca deja de sdorprenderme- Confesó Daves con asombro.  
-¿Porque decidió apresdarlos?¿esd que acaso hicieron algo malo?-
Shanttina soltó un bufido de desesperación.
-Pero que preguntas haces!? Por supuesto que hicieron algo malo! Casi consumen al mundo entero! -
Rain pasó algunas páginas del libro, pero estaban escritas en un idioma tan antiguo que le era casi imposible leerlas.

“El mundo construido por los sueños…sueños que con el poder del deseo  se convierten  en una realidad…  La nueva realidad sustituye los viejos sueños….los sueños viejos caen en el abismo del olvido….Pesadillas…oscuridad…”

Leyó con dificultades.
-¿Que tanto balbuceasd?- Preguntó Daves, quien no prestaba atención a las palabras de su amigo.
 
-Shanttina…¿Por qué decidiste buscarme? ¿Cómo sabias de la aparición de los Nemes?- Inquirió el joven maestre, con la mirada sumida en sus pensamientos.
-Los espíritus del flujo vital me lo dijeron. Yo tengo la habilidad de hablar con ellos e incluso de verlos- Contestó.
-¡Hey! Tu también puedesd hablar con ellos, al igual que lo hace mi amigo…..eemm…mi ¿amigo?…

Se quedó pensativo unos segundos, como si el nombre de una persona especial quisiera ser evocada desde lo más profundo de su corazón, pero finalmente no pudo recordar.
-Rain ¿Tu eresd el que habla con ellosd verdad?-
Rain negó varias veces.
-No…pero tienes razón…yo también conozco a alguien que puede hablar con los espíritus del flujo vital. Eso creo…o más bien…eso siento-
cerró el libro y se concentró en silencio.
-¿Maestre?- Preguntó Shanttina tras unos minutos de silencio.
-Creo que esto que está sucediendo; El hecho de no poder recordar donde estábamos y con quien, es el mismo caso del libro de shanttina, que dice haber sido una petición de ese tal Rosseword-. Dijo Rain, rompiendo el silencio que había mantenido por un rato.
-Mmm no entiendo, ¿de que estasd hablando?- Dijo Daves desconcertado.
-Hablo de lo que está escrito en este libro. Habla sobre sueños olvidados, oscuridad y pesadillas. Si lo pensamos bien, los Nemes deben tener el poder para hacer que las cosas sean olvidadas, incluso las personas…
Se dijo para sí mismo, no tanto para los demás. Daves notó que la gente que se encontraba alrededor de ellos parecía estar muy silenciosa y quieta, como hipnotizada de alguna forma.

-Muy perceptivo que sois, tal y como deben ser los Maestre Domin-Dijo una voz que les pareció familiar.
-¿Os Habéis dado cuenta ya de la clase de poder que poseemos? – La figura del hombre de la gabardina emergió desde el vacío negro, justo en el puente que abría paso al enorme castillo oscuro. Iba acompañado por la hermosa chica rubia.
-¿¡Ustedes!?-
Shanttina sacó su varita, preparándose para cualquier amenaza.
-¿¡Tu otra vez!? ¿¡Quien eresd y que esd lo que quieres!?- Gritó Daves, mostrando sus colmillos.
-Vaya, que valiente que sois. No como tu hermano mayor, que sueña con ser tan valiente como vuestro padre…Ahora que lo pienso, es un sueño bastante aburrido. Creo que él será el primero en convertirse en una pesadilla-

Le contestó al pequeño Cyt, apareciendo repentinamente en el techo de la casa más cercana. La niña continuaba parada frente a ellos, sin sonreír o hacer gesto alguno. Como si su corazón estuviese en algún lugar lejano.
-¿Mi hermano mayor? ¿A qué te refieresd con esdo? ¿Acasdo hablas de Dalon?-
Daves estaba muy desconcertado por las palabras del extraño.
-¡Nemes! ¿ Qué es lo que has hecho? A quienes has borrado de nuestros recuerdos?-
Dijo Rain con firmeza, apuntándole con el Báculo de Brekah.
El hombre hiso una mueca de desagrado y apareció por detrás de ellos, a pocos metros.
-Ese maldito objeto. La llave que selló nuestro destino y nos hundiese en la miseria. Como lo aborrezco-. Dijo con enorme desprecio. En sus ojos refulgía la llama del odio, una llama purpura.
-Contesta la pregunta del Gran Maestre! Sabes bien que él tiene el poder para acabar con ustedes al igual que lo hiso el gran Robun- La varita de la pequeña Shanttina echaba chispas de colores por la punta, lista para atacar.
El Nemes soltó una atronadora carcajada al escuchar estas palabras.
-¡Pero que insolente sois! ¿Acaso creéis que la magika de un niño tan insignificante se compara con la del maestre Robun?-
Alzando su mano creó un vórtice de Vacío oscuro debajo de los pies de Shanttina, pero Rain reaccionó mas rápido y lo disipó con el Báculo.
-No te permitiré que nos hagas daño- La voz de Rain sonaba muy determinada. Daves tambien convocó su mitad de Daga.
-No creasd que sdomos tan indefensosd-
El hombre los miró con desprecio.
-Muy bien. Parece ser que os he subestimado a todos. ¿Pero sabeis una cosa? ¿Me pregunto cuanto podrán aguantar vuestros amigos en nuestro mundo de ensueño antes de convertirse en pesadillas?-
Chasqueó los dedos y el vacío oscuro abrió una especie de portal frente al gran castillo negro.
-¡Gran Maestre Domin! Le reto a venir a por mí y por mi hermana! Si lográis despertar a vuestros amigos de mi maldición antes del amanecer, entonces recordareis todo lo que vuestro corazón ha olvidado-
Ambos Nemes levitaron en dirección del portal, preparándose para cruzarlo.
-Pero le recuerdo que, si decide venir a por nosotros, deberéis cruzar nuestro mundo. Para llegar hasta al palacio de pesadillas, debéis atravesar los sueños de vuestros amigos -
Rain le hizo una seña para que se detuviera. –Espera! ¿De quienes estás hablando? ¿Qué sucederá si no entró a tu mundo a despertarlos?-
Pero el hombre atravesó el portal, ignorando la última pregunta.

La niña rubia cogió con delicadeza una de las flores que adornaban su cabello y la arrojó a los pies de los chicos..
-Aquellos que en sus sueños más profundos han caído, serán olvidados no solo por aquellos corazones que los aman, sino también de la historia que los ha marcado. Los perderéis eternamente-.
Recitó la niña con su dulce, pero apagada voz.
-Espera! ¿Cómo te llamas? ¿Quiénes son ustedes?- Gritó Rain, pero la chica susurró algo en voz apenas audible y desapareció en el portal.
Rain cayó de rodillas al suelo y todas las personas de alrededor regresaron a la normalidad.
-Akumu y Dreyma….los últimos Nemes….-

Pasó media hora desde que los Nemes les dieran aquella advertencia. Tanto Rain como Daves se encontraban sumergidos en sus recuerdos, tratando de sacar a flota algún indicio de aquellos amigos que Akumu había mencionado.
-Es una extraña sensación…como si dentro de mi supiera que muchas partes de mis recuerdos hacen falta. Por ejemplo, Daves, ¿recuerdas como nos conocimos?- Inquirió Rain.
-¡Por sdupuesto que lo recuerdo! Tú y yo nos conocimos porque…bueno, yo estaba viajando y conocí a Alius, entonces mmm de algún modo llegué a la ciudad de Rivas…
Trató de decir, jugueteando con la flor blanca que Dreyma había dejado a sus pies-.
-No la verdad no recuerdo bien como nosd hicimosd amigosd- Confesó después de unos segundos.
Rain negó con la cabeza.
-Yo tampoco recuerdo. Como si alguien hubiera cortado esos recuerdos de mi mente y los llenase con un enorme vacío-
Shanttina admitió que le había sucedido lo mismo cuando se encontró a si misma deambulando en las afueras de Domin y sosteniendo el libro.
-Es claro que esos fragmentos de recuerdos que nos hacen falta son los amigos que mencionaron. E incluso esa enorme construcción que está enfrente de nosotros cubierta de oscuridad tiene algo importante que ver en nuestras vidas-. Dijo el niño Domin, quien sostenía el báculo de Brekah, como esperando una señal.
-Entonces que estamos esdperando! Debemosd ir a salvarlosd!!- Dijo Daves, izando su arma.  Rain asintió con la misma seguridad que su amigo.

-Pero que dicen? Piensan lanzarse al mundo de los Nemes por unas personas que ni siquiera recuerdan? Deberiamos buscar ayuda para vencer a estas criaturas!- Les reprochó Shanttina, pero ambos chicos se miraron y Rain se arodillo para ponerse a la altura de la maga.
-Shanttina…te pido de favor que te quedes aquí y encuentres la ayuda necesaria. Pero en cuanto a nosotros…

Daves completó la frase.
-Nosdotros no podemos abandonar a nuestros amigos. Aun cuando no podamosd recordarlos sde en mi corazón que significan mucho para nosotros.-

Dijo sonriente.
-Pero…si no logran despertarlos y se convierten en parte del sueño ustedes tambien…serán olvidados para siempre. La historia los borrará de sus páginas- Explicó Shanttina, quien no daba crédito a las palabras de ambos niños.
-Es un riesgo que debemos tomar, además ¿Soy o no soy el Gran Maestre Domin?-
Dijo Rain.
-Y yo soy Daves Sdolanz! Hijo del general Delonius Sdolanz y jamás abandono a un amigo en aprietosd! Asdi me ponga en riesgo. Recuerdo unas palabras que le dije a alguien alguna vez.. “Mientrasd esdtemos juntos, apoyandonosd unos a los otros, no sderemos vencidos”…O algo asdi, la verdad no recuerdo bien-
Confesó entre risillas nerviosas.
Shanttina estaba impresionada con la fuerza de voluntad de ambos chicos. Alguien que estaba dispuesto a correr semejante riesgo por otras personas…era demasiado increíble para un par de niños.
-Creo que tratar de disuadirlos de lo contrario será perder más tiempo del que ya hemos perdido, y tan solo tienen unas horas antes del amanecer-. Accedió la pequeña maga, y moviendo su varita con elegancia hizo aparecer dos collares que tenían un pequeño reloj de cuerda colgando.
-Cuando crucen al mundo de los sueños, el tiempo se verá distorsionado y transcurrirá de forma distinta a la realidad. Allá adentro es posible que el tiempo no exista o que avance demasiado aprisa o muy lentamente. Pero con estos relojes, sabrán cuanto tiempo tienen antes del amanecer.-
Le colgó a cada uno la cadena correspondiente.
-Y también, les servirá como ancla para que sus corazones sepan que pertenecen a este mundo y no al otro. No se olviden de quien son en realidad, no importando con quien hablen o que maravillas vean. Ustedes son Rain Y Daves y pertenecen a Ivalice-.
Daves estaba fascinado con su pequeño artefacto dorado, mientras que el de Rain era plateado.

-¿Cómo encontraremos a nuestros amigos? No tenemos idea de cómo son- Murmuró Rain con duda en su voz.
- Manténganse siempre en el corazón del otro, crean en su existencia y en la existencia de sus amigos. Mientras se aferren a eso, los encontraran sin duda alguna-
Les explicó, mientras les daba cuerda a los relojes.
Ambos chicos cruzaron el gran puente en compañía de Shanttina. Al llegar a donde terminaba, tuvieron una tremenda sensación de nostalgia al observar el castillo negro.
-Por favor Gran Báculo de Brekah, haz un milagro para nosotros y abre la puerta al mundo de los sueños-. Le suplicó a su báculo mágico, pero nada ocurrió.
-Veo que aún no has aprendido a usarlo de forma adecuada- Comentó Shanttina, frunciendo el entrecejo.
-Tal vez sdi le das unosd golpes con esdo funcione!- Daves le arrebató el Báculo y se dispuso a azotarlo contra el suelo.
-¡NO HAGAS ESO!-
-¡NO LO HAGAS!-
Gritaron Shanttina y Rain al mismo tiempo. Rain abrió el libro que la maga le había entregado y busco entre las paginas algo que le pudiera ser útil.
“Para los sueños visitar…un fragmento de ensoñación debes encontrar…”
Leyó en voz alta.
-¿Ensdoñacion? No entendí ni jota de lo que dijisdte- Confesó Daves, quien aún jugueteaba con la flor blanca.
-Quiere decir que necesitas algo de ese mundo para hacer la conexión. ¡Niño tonto!-
Le regaño Shanttina.
-Un fragmento del mundo de los Nemes…¿Me pregunto dónde encontraremos…?-
No pudo terminar su frase porque su mirada se posó en la flor que Daves había recogido. Tal vez Dreyma la había dejado atrás a propósito para darles la entrada a su mundo.
Daves le entregó la flor a Rain, quien la observó con detenimiento.
-Una flor de Acacia…no creo que sea coincidencia-
Shanttina asintió a las palabras del joven maestre.
-¿Acacia? Porque no esd coincidencia?- Preguntó Daves.
-Porque cualquier estudiante de magika y alquimia sabe que si colocas esta flor cerca de tu cabeza mientrad duermes, tendrás hermosos sueños y alejaras las pesadillas…
Le explicó el chico de las alitas.
Rain colocó la flor en el báculo, y este resplandeció con una tenue luz blanca.
-Muy bien, ya le has indicado al báculo a dónde quieres ir. Ahora usa tu poder para abrir la puerta a ese mundo- Le indicó la maga. Rain no tenía ni idea de cómo abrir el portal con el báculo, dio unos pasos al frente y cerró sus ojos
-Busca el hechizo dentro de ti. Solo los Brekah pueden abrir y cerrar los portales con la llave, solo confía-. Le recordó Shanttina.
-¡Vamosd amigo, tu puedesd hacerlo!- Le animó Daves.
Rain sostuvo con fuerza el báculo y lo alzo unos centímetros por arriba de su cabeza.
“Gran Maestre Robun…le suplico que me otorgue un poco de su sabiduría, para poder salvar a la gente de este hermoso reino. Deme la fuerza y el conocimiento para usar el báculo que ha pasado de generación en generación en nuestra familia…”
La gema del báculo seguía emitiendo su resplandor tenue, pero nada sucedía.
“Y , también, para salvar a mis amigos…”

“FORIS MUNDI ET NEMURIS”
Las palabras habían salido desde el fondo de su corazón. Como si siempre hubiesen estado ahí escondidas, esperando el momento justo para salir.
En ese instante, el tenue resplandor del báculo se transformó en una intensa luz, que acto seguido abrió un portal como en el cual habían desaparecido los Nemes.
-Muy bien hecho, Gran Maestre-.Felicitó la chica.
-Pero antes de que se marchen, debo advertirles algo: En el mundo de los sueños, el subconsciente crea sus propias reglas, pero también se rige por otras. Las armas que poseen en este mundo, pueden no actuar de la misma forma, al igual que la Magika o incluso sus aspectos físicos. Traten de mantenerse a sí mismos lo más apegado a la realidad que puedan. ¿Qué da claro?-
Ambos chicos intercambiaron miradas y asintieron. –Yo les ayudaré con lo que pueda desde este lado. Tan solo usen el reloj que les di si quieres establecer una comunicación mental conmigo-.
Rain le agradeció todo la ayuda y se despidió de su nueva amiga, al igual que Daves.
Después, sin temor o duda alguna, dieron el paso dentro del umbral de los sueños. Aventurándose en un nuevo mundo para salvar a aquellos que alguna vez pertenecieron a sus recuerdos.
-Buena suerte niños…La van a necesitar…

Dijo la chica ardilla.

 

 

 

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 Ambos Nemes observaban lo que sucedía en el mundo real desde la ventana en el jardín del palacio, donde Dreyma vivía.

Akumu: -¿Por qué los habéis ayudado querida hermana?-
Acarició con ternura los lacios cabellos rubios de la niña.
Dreyma: …Las palabras no son necesarias para expresar el sentimiento que nos motiva a tomar ciertas decisiones…

Akumu: -Jamás podre perdonar a todos los insensatos que nos sometieron a una vida en el olvido.-
Con delicadeza, acomodo las flores que adornaban el cabello de su hermana.
Akumu: -Fue gracias a estas bellas flores que hemos mantenido las pesadillas lejos de vuestro precioso sueño, querida hermana. Y nunca he de permitir que nadie toque una más de ellas, lo entendéis…¿cierto?-
Dreyma: Insufrible es el vivir bajo el cobijo de los sueños, pues las fantasías de lo que pudo ser aturden los sentidos y lastiman los corazones…

La chica se puso de pie y caminó hasta la fuente que decoraba un jardín lleno de cientos de flores blancas.
Dreyma: Hermano mío, ¿no os cansan los agobiantes pensamientos de venganza?
Intentó tocar una de las flores pero se convertían en espuma cuando lo hacía.
Akumu: Yo también deseo vivir en el mundo real, hermana. Pero para lograrlo, debemos consumar esta maldición tomando la vida de aquel que nos aprisionó aquí. Así es como es, así es como debe ser-
Akumu se dirigió a la puerta del gran jardín de flores y abrió la puerta. Del otro lado, no existía más que un infinito campo de oscuridad. Resultaba deprimente.
Akumu: -Os necesito…debéis encargaros del otro niño mientras yo atiendo en persona al Maestre Domin…confio en vos, Dreyma.-
Desapareció en ese océano de tinieblas. Al cerrarse la puerta, la niña observó su reflejo en el agua cristalina de la fuente.
Dreyma: …Oh corazón necio, ¿qué es lo que susurras a mi mente?. Ella, que ya descansaba en el conformismo del sueño eterno….
La chica permanecía siempre en esa parte del palacio, donde las pesadillas no se atrevían a tocarla y podía vivir rodeada de flores, que era lo que más amaba cuando era parte del mundo real.
Su hermano Akumu se había encargado de alejar esas pesadillas por más de mil años, y desde entonces se sentía prisionera de una mentira.
Dreyma:…Cautivan los corazones puros a las almas vacías, pues dentro se vierten los más nobles sentimientos y llenan de calidez lo que el tiempo y el resentimiento han marchitado…
Dijo, observando con detenimiento a Daves, quien viajaba junto a Rain rumbo a la ciudad de ensueño.

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Daves sentía su cuerpo flotar en el espacio abierto, como si todo a su alrededor se moviese a una increíble velocidad. Se sujetaba de la mano de Rain, porque a la velocidad que el báculo los conducía a través de las dimensiones, podría soltarse accidentalmente y perderse en el mundo de los sueños para siempre.
Daves: Heeeeey esdto es muy divertido!! Yujuuuu!!
Gritaba el Cyt emocionado, al ver cientos de estrellas multicolores y otras figuras en el firmamento.
Rain: Me alegra que lo estés disfrutando, porque yo no me siento muy bien…
El chico Domin sentía algo de vértigo al saber que flotaban en un infinito espacio de sueños.
Se podían observar galaxias, planetas, colores, arcoíris, nubes de tormenta de distintas tonalidades e incluso vida animal…o eso parecía.
Daves: Hey, ¿esdos no sdon chocobos??
Preguntó el Cyt, notando la parvada de chocobos rosados que volaban cerca de ellos.

Era un espectáculo hermoso, algo que solo se había visto en…

Rain: Sueños! Estamos viendo los sueños de todas las personas que duermen en estos momentos!
Una enorme estrella fugaz casi los golpea, pero pudieron esquivarla por los pelos. Rain no era un experto en conducir un báculo Mágico. Con dificultades había aprendido a montar un Chocobo pequeño.
Daves: ¡Ahí vienen masd!
Le advirtió su amigo. Rain hizo otro movimiento para esquivarlas, pero esta vez eran demasiadas estrellas fugaces y una de ellas casi golpea a Daves. Agilmente se soltó de la mano de Rain y saltó por encima de cada una de esas estrellas, como brincando de piedra en piedra un rio estelar.
Rain:-Que crees que haces? Podrías matarte!
Lo reprendió cuando sujeto su mano nuevamente.
Daves: Relajate! Desdpués de todo esdto es un sdueño! Aprende a vivir!!
Rain quería seguir el consejo de su amigo, pero era difícil hacerlo y esquivar los objetos que se les cruzaba por enfrente.
Cuál fue su sorpresa al encontrar una enorme cascada estelar que caia justo enfrente de ellos.
Rain: Esto es impresionante! Y que hermosa se ve! Observa el agua! Parece hecha con el mismo polvo galáctico!!
Gritó Rain muy entusiasmado.
Daves: Rain! Atraviezda el agua! Nademos en ese líquido brillante!!-
Le suplicó Daves emocionado.

El báculo aceleró el vuelo y justo cuando iban a entrar en aquella inmensa pared de agua cósmica contuvieron la respiración.
Cuando sus cuerpos hicieron contacto con el agua, esta no era fría o caliente, si no que era una sensación celestial, calida y reconfortante. Y no solo eso, sino que habían entrado a todo un ecosistema submarino; Habia grandes ballenas que cruzaban el firmamento, delfines y tambien pececillos brillantes.
Daves señaló a una gran ballena que nadaba justo a lado de ellos y Rain decidió soltar el chico Cyt en la espalda del enorme animal.
Daves: ESTO ESD INCREIBLE!!! ES UN SUEÑO!!
Gritó emocionado cuando la orca dorada saltó desde las profundidades y surcó por unos segundos en el espacio sideral. Nuevamente cayó al agua y Rain tomó la mano de su amigo por segunda ocasión.
Rain: Veo que te estas divirtiendo…
Preguntó, justo cuando salieron de la gran masa acuática y se adentraron en lo que parecía ser un cumulo de nubes.
Daves: Por sdupuesto que me divierto! Ojala ellos dos estuvieran aquí para verlo!-
Excalmó con entusiasmo.
Rain: ¿Quiénes?
Daves guardó silenció un segundo y luego hiso un ademan desinteresado.
Daves: No tengo idea de quien, pero solo desearía que estuvieran aquí.
Navegaron por entre las nubes por unos minutos y después ascendieron a lo que parecía ser un conjunto de enormes burbujas oscuras. Eran tan grandes que podrían cubrir una ciudad entera.
Rain: El báculo nos está guiando hasta ese lugar…¿Será ahí?
Al aproximarse un poco más, una tormenta espacial se desató, y sacudió a los chicos con mucha violencia. Daves hiso un gran esfuerzo por aferrarse a la mano de su amigo.
Rain: No te sueltes!! Ya casi llegamos!
Pero el niño Cyt no tenía la menor intención de soltarse.
Daves: Claro que no me sdoltaré! No esdto loco!
Sin embargo esas palabras no duraron mucho, porque el viento de la tormenta arrancó la pequeña flor blanca del Báculo.
Rain: La flor!
No pudo cogerla porque con una mano sostenía el báculo y con la otra a Daves.
Daves: Yo la atrapo, espera y verasd!
Daves estiró la mano tanto que logro sujetar la flor, pero sin querer soltó la mano de su amigo. No tuvieron tiempo ni de reaccionar, porque el viento cósmico los arrastró a ambos hasta el conjunto de burbujas.
Rain : Daves!!!
Para su infortunio, no aterrizaron juntos en el nuevo destino donde les aguardaba una aventura de lo más extraña.

lA PRIMERA PARTE DE ESTE MEDLEY NARRA LOS EVENTOS DE APERTURA, LA SEGUNDA 
DA UNA IMAGEN DE COMO SERIA EL AMBIENTE FESTIVO EN CIUDAD CASTILLO. LA TERCERA ES LA MUSICA QUE SUENA DURANTE EL FESTIVAL, PARA CERRAR CON LOS EVENTOS OSCUROS 

Las crónicas de los novatos OVA 1-El sueño eterno-

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Todas las calles de la ciudad estaban silenciosas esa noche. Eran cautelosamente vigiladas desde la torre más alta del distrito de Justicia, por dos figuras de mirada vacía.

-De modo que esta es la famosa ciudad Castillo- Dijo la voz de un joven de aproximadamente 18 años. Su larga cabellera negra ondulaba con el viento aullante.

La figura más pequeña le respondió con una voz fría e inerte.
– La hora de la verdad se aproxima. Los sueños de antaño se transforman en pesadillas cuando el corazón atraviesa el umbral del temor…

 Era la voz de una niña, no mayor de 9 o 10 años. Su rostro era pálido y su piel tersa como el terciopelo. Sus largos cabellos rubios estaban recogidos en una media cola, adornada con flores blancas, que hacían juego con su larga gabardina igualmente blanca.

-Hace ya muchos años que  fuimos desterrados de este mundo. Es momento oportuno de que los sueños se transformen en pesadillas…
La voz del joven era áspera, como corroída por los siglos.
-Ya veremos si la magika de los Domin es capaz de regresarnos al olvido- Se mofó con desprecio.

Vestía una larga gabardina negra, adornada con unos extraños símbolos Purpuras.

-La mirada de un curioso ha llegado hasta mi corazón, tratando de revelar la identidad de aquellos que han despertado de un largo y profundo sueño…

Recitó la niña.

-¿Creeis que se trate  del maestre Robun?- Inquirió el hombre, acomodándose la cabellera.

-La vida del que alguna vez nos enviase a Dormir ha caído en los brazos de la dulce muerte, pues los siglos han trascurrido desde que las almas han permanecido cautivas en el vacio…

-Muy bien, entonces le daremos a ese espía un saludo digno de nosotros-

Declaró finalmente, antes de que ambos se desvanecieran en las sombras.

 

Mientras, en algún lugar de Ivalice…

 

Una pequeña criatura entró muy apresurada al gran recinto del Santuario, en los montes Dalid. Mismo santuario que pertenecía a la raza Domin.

-¡Gran sabio! ¡Tengo malas noticias!- Anuncio muy alarmada. Su voz era chillona, como una ardilla.

-¿Qué sucede Shanttina?- Preguntó Rosseword, un anciano Domin de aproximadamente 120 años de edad que sostenía un hermoso y elegante báculo.

La extraña chica  vestía una túnica café con numerosos bordados. Su pequeña cara era tal y como la de una ardilla, pero con ciertas facciones humanizadas.

-¡¡Son ellos! ¡¡Los Nemes han despertado de su letargo!!-

Los ojos de Rosseword se desorbitaron levemente. No podía dar crédito a semejante noticia.

-No puede ser, debes estar equivocada-

Pero la chica le aseguraba que había escuchado a los espíritus del flujo vital.

El anciano caminó hasta una enorme vasija dorada, de donde se desbordaba un líquido resplandeciente. Usando su báculo, dio un leve toque en la superficie de ese líquido, y de forma misteriosa, el agua invirtió su flujo, creando una columna ascendente.

-El gran Maestre Robun selló a los Nemes desde épocas ancestrales. La magika no pudo haberse debilitado…

En la columna del misterioso fluido se reflejaron dos sombras, pero estaban borrosas, haciendo imposible saber de lo que se trataba. Rosseword intentó usar su báculo para incrementar la magika que le revelaría la verdad, pero al momento de hacerlo, las sombras se tornaron tan grandes que todo el líquido se oscureció

-El flujo de la vida no me permite ver el destino de Gaia. ¿Será cierto lo que me has dicho querida Shanttina?- Dijo con gran preocupación en su voz. La pequeña criatura asintió muchas veces y bajó la mirada.

-Me lo han dicho los espíritus del flujo vital, ellos pueden sentir la presencia de esos malignos seres.-

La conversación no pudo terminar porque el líquido que se había oscurecido comenzó a desbordarse por todo el techo del santuario. El anciano retrocedió unos pasos y con gran fuerza golpeó el suelo del recinto con su báculo. Una poderosa fuerza hizo retroceder a las sombras, pero no había mucho tiempo.

 -¡Shanttina! ¡Esto es terrible! ¡No puedo controlar estas sombras!-

La magika del sabio Domin estaba retrocediendo lentamente.

Shanttina sacó una varita de su túnica y lanzó un hechizo para ayudar al sabio.

-No servirá de nada! Si los Nemes han despertado, entonces solo la magika del Maestre Domin podrá regresarlos al mundo del vacío!-

Todo el santuario comenzó a estremecerse con violencia.

-¿Qué debemos hacer?-

Rosseword usó su mano izquierda para darle un libro de la estanteria a la chica. No podía soltar el báculo porque la oscuridad los sepultaría vivos a ambos.

-¡Busca a nuestro Gran Maestre! Dale el libro que está en tus manos, es la única forma en que podremos detener esta nueva amenaza.- Explicó, haciendo un gran esfuerzo para mantener alejadas las sombras. 

-Shanttina estaba desconcertada por la peticion de su mentor. -¿Pero porque me pides estas cosas?- Gritó angustiada

-¡No puedo dejarte aquí solo! ¡No me pidas eso!-

 Pero el sabio negó varias veces.

-No seas tonta; si te quedas aquí no habrá esperanza. Tu mejor que nadie debe conocer la amenaza que representan estas criaturas! DEBES BUSCAR AL MAESTRE Y EL BACULO DE BREKAH!-

Tras esto último, escribió en el libro lo que Rosseword le había dicho usando su varita. La chica no quería abandonarlo en ese sitio, ya que quería ayudarlo a enfrentar las sombras que invadían el santuario, pero Rosseword utilizó su Magika para materializarla fuera del lugar.

Con una cegadora luz, Shanttina apareció  cerca de la derruida ciudad de Domina, donde pudo observar como el santuario se cubría de oscuridad.

-¡Rosseword, Anciano terco! /Porque me has abandonado?!!- Le reclamó, golpeando la fría nieve de las montañas.

Los minutos pasaron y súbitamente dejo de llorar. Se puso de pie y examinó con detenimiento el libro que sostenía en sus manos.

“Debo buscar al gran Maestre Domin y darle este libro” Leyó en voz baja.” me lo ha pedido mi señor Rosseword”

-¿Pero porque debo hacerlo?¿ Quién es el tal Rosseword?- Se preguntaba a sí misma.

 

Aquel que fuera su mentor había sido atrapado por una magika antigua, mucho más que la misma espada legendaria o los Dryed. Una magika que era capaz de sumir cualquier cosa en el vacío del Olvido…

 

 

 

-EL SUEÑO ETERNO-

 

Ciudad Castillo, conocida como la capital del Reino de Ivalice, Ha sido sede de muchos eventos históricos a lo largo del tiempo, pero nunca se esperó que esa pacifica tarde del día 420 calendario Lumien, seria testigo del despertar de algo catastrófico…

-¡Hey! ¿Quieres darte prisa con esa bolsa?- Gritó el Hombre corpulento a su compañero, quien era una especie de rata gigante.

-No le grites a Todomundo Nooo! Todomundo va tan rápido como puede Seee…

Se quejó amargamente mientras arrastraba con dificultades el enorme saco lleno de lámparas en su espalda. El joven corpulento no tenía ningún problema en cargar varias de esas bolsas, pues tenía más que suficiente fuerza en cada uno de sus brazos.

Se dirigían a la plaza principal del distrito Común, donde cada año se llevaba a cabo el festival de las luces. Era tradición de los Cyt encender cientos de lámparas de aire caliente y elevarlas al cielo junto con sus deseos para el año nuevo. Miles de personas de diferentes edades y razas de todo Ivalice se juntaban en este día para celebrar en familia y recordar todas aquellas cosas buenas que sucedieron en el transcurso del año que terminaba. Las calles de la ciudad estaban adornadas con estandartes de color dorado y rojo y todas las farolas alumbraban los estrechos callejones y las grandes avenidas de esta imponente ciudad.

-Yann, Todomundo esta exhausto, deberías dejarlo tomar un descanso…

Protestó el chico rata, dejándose caer al suelo. Su amigo echo un vistazo al cielo, y al notar que el sol empezaba a ponerse en el horizonte.

-Dah, eres un inútil. Yo me encargaré de esto-. Le reprochó, quitándole su porción de carga.

-Si Markus no recibe estas cosas a tiempo se pondrá de un tremendo insoportable.-

Así llegó hasta su destino, donde las personas comenzaban a congregarse poco a poco en la plaza. Todos los niños corrían de un lado a otro presumiéndose las lámparas que enviarían al cielo, e incluso muchos las habían decorado de distintas formas y colores. Cada una representando un deseo y un recuerdo feliz.

Pero había un jovencito en particular cuya discusión con uno de dichos objetos estaba causando risas y comentarios de burlescos.

-Por favor, Daves,  puedes dejar de ponernos en vergüenza- Suplicó uno de los niños que lo acompañaba.  Era un Viera de aproximadamente 13 años, largas orejas de conejo y cabello castaño rizado. No usaba mucha ropa, pues los Viera eran gente del bosque, pero por ser ocasión especial vestía un chaleco verde oliva con grabados dorados que le habían prestado, al igual que unos guanteletes de cuero que hacían juego con su cinturón.

-¡Esdta cosda no quiere cooperar! No me culpesd a mí!- Protestó Daves, el niño Cyt que sostenía un encarnecido pleito contra su lámpara de calor, misma que no había podido armar como era debido. Y , en lugar de parecer una esfera luminosa con alas, tenía la apariencia de un cubo con cuernos.

Sus colmillos relucían al morder el papel y la madera de la lámpara. Daves vestía un elegante chaleco negro con franjas doradas y bermudas negras, al igual que sus botines dorados bien lustrados.

-Vamos Daves, tranquilízate. Déjame ayudarte…

Dijo la suave voz de un niño Domin, quien vestía una túnica azul marino con imágenes de campanas plateadas. De entre su cabellera blanca y un tanto desordenada se asomaban un par de alitas que tenía por orejas.

-No le insistas. Así es el, es un cabezota Ñaw-

Intervino una chica Neko de aproximadamente 14 años. Vestía unos pantaloncillos rojos y unas botas que la hacían parecer más alta de lo normal, su nombre era Yubed.  Su larga cabellera lucía una hermosa tonalidad rosada, misma que había adquirido gracias a una poción magika especialmente para la ocasión. 

 

En esos precisos momentos, aterrizaba en el Hangar de la ciudad el barco aéreo de la Familia Casperia, en cuyo interior venían Lady Grisery Crisel y Allen Casperia desde la ciudad de Rivas. Un pequeño Moguri vistiendo un elegante traje de terciopelo salió volando por la rampa de la embarcación.

-¡Te he dicho que no te me acerques demasiado bola de pelos!- Gritó un joven hume de cabellera castaña y desordenada. Vestía un pantalón azul y un saco blanco muy elegante.

La noble dama de Windhea apareció detrás de él y le metió un buen puntapié.

-Edrien ¡No maltrates a Moggy! Cuantas veces debo decírtelo…!-

La chica lucia muy molesta. Su larga cabellera negra caía con gracia por sus hombros y su hermoso vestido rosa ondulaba con el viento.

-Crisel, ¿podrías ayudarnos un poco?-

Reclamó la voz del joven Casperia, quien junto a sus sirvientes cargaba más de 20 maletas, mismas que la chica había insistido en llevar. Tenía planeado hacer una donación a las damas necesitadas.

-No te quejes tanto Allen. Quiero que pongan esas maletas con mucho cuidado en el carruaje ¿entendido?-

Todos asintieron sin más remedio. 

-Y tu ya deja de molestar a Moggy- Volvió a meterle un puntapié a Edrien, quien aún no se recuperaba del anterior.

-Me pregunto si los demás estarán ya en el festival?-.

Se dijo en voz baja el joven noble, quien apenas podia con el peso.

 

En el gran portón de la ciudad llegaban carruajes provenientes de toda la provincia de Ivalice. Incluso de la nueva ciudad de Jahara, misma que reconstruían con el esfuerzo de todos los habitantes del desierto. Las lámparas de Cd. Castillo bañaban con su luz el firmamento y se reflejaban en las aguas del mar. Los cuatro jovencitos habían logrado conseguir un excelente lugar en la plaza principal del distrito común, donde el desfile daría inicio a las nueve de la noche. Pero mientras daba comienzo, podían divertirse con las muchas atracciones que se habían colocado a lo largo de las calles en los distintos distritos de la ciudad.

-¡Quiero pasdtel!- Daves corrió hasta el puestecillo que vendía las más deliciosas mantecadas y pastelillos de Cd. Castillo. Por supuesto que Yubed le dio un ben tirón de orejas para evitar que el niño Cyt arrasara con todo.-¡Te recuerdo que primero debemos encontrar a nuestros amigos! Ñaaw- Dijo Yubed, a quien no le agradaba que Daves actuara de forma tan inmadura.

-Es cierto! Para estos momentos ya debe haber llegado el Ragnarok con Angeal, Crisel y Edrien!- Exclamó Gareth el viera con una enorme sonrisa.

-Y también debemos enseñarles los excelentes lugares que hemos conseguido- Les recordó Rain, sonriendo tan apaciblemente como siempre. 

Las risas de los pequeñines Cyt que jugueteaban entre las callejuelas, lanzándose confeti o simplemente jugando con las lamparitas que habrían de soltar al final del festival, adornaban el ambiente con una tonalidad de infinita inocencia y felicidad.

Una felicidad que no habían tenido en largo tiempo. O, por lo menos, desde que el Imperio fuese expulsado de Ivalice. La labor de proteger estas sonrisas corría a cargo de Drego Solanz, quien mantenía la seguridad en Ciudad Castillo en completo Orden. Se encontraba observando el festival desde la torre de justicia.

-General Solanz, no hay ninguna anomalía, todos los puestos han pasado su reporte y no se han presentado contratiempos- Informó un Cyt de trenzas y extraños colmillos sobresalientes.

-Te he dicho que no me llames General Solanz, aun no me considero digno de ocupar ese puesto. Pero gracias por tu reporte Thantor, puedes continuar en tus deberes- Ordenó el Hijo mayor del difunto General Solanz. Thantor hizo una señal de respeto con la mano y se retiró.

-Padre…¿Crees que algún día estaré a la altura para ocupar tu puesto?-
Murmuró con soslayo.
-Todos los días sueño con encontrar la respuesta a esa pregunta-.
 Bajó la mirada para observar el hangar.

- Me pregunto si los demás ya habrán llegado… 

Mogtaro, quien hacia un enorme esfuerzo por cargar una de las maletas de Crisel, se estampó accidentalmente contra una curiosa criatura, de una raza que le era familiar, ya que existían desde los tiempos de Cosmos, al igual que los Moguris.
-Disculpe señorita, que no la he visto cruzarse. ¿Os encontráis bien?-
Le tendió su diminuta mano para ayudarla a incorporarse.
-Eres un torpe! Deberías fijarte por donde vas!- Le reprochó. Su voz era chillona, como una ardilla sobrecrecida. La chica sacudió su atuendo, que claramente eran los ropajes de un mago negro.
-De nuevo me disculpo con usted. Mi nombre es Mogtaro, ¿Y el vuestro?-
-Yo soy la gran shanttina, maga, clarividente y sabia- Respondió la chica con una sonrisa de autosatisfacción.
-Y no necesito la ayuda de un mequetrefe como tú. Estoy buscando a alguien muy importante, antes de que suceda una tragedia- Dijo ella, acomodando su corto pelo castaño y dándose la media vuelta.
-Podría decirme a quien es que buscais. Tal vez yo le conozca-.Dijo Mogtaro, tratando de asistir a la maga.
-Un ser tan insignificante como un Moguri jamás conocería a la persona que estoy buscando. Será posible que esta cosa peluda pudiese conocer al Gran Maestre Domin. ¡Bah!-
Alzó la mano y chasqueó los dedos.
-Esperad un minuto, que si le conozco…
Pero no termino de decirlo porque la pequeña chica ardilla desapareció con un PUFF.
-Vaya, que tia tan ostia. No me ha dado oportunidad de decirle que conozco a Rain-. Murmuró el pequeñin alzando los hombros.

Yann fue el primero en encontrarse con los cuatro chicos. No tardó demasiado en dar con los puestos que Rain y Gareth habían reservado para el grupo.
-¿Están conscientes de que podríamos observar el festival desde el palacio Real?- Dijo con un tono de desesperación en su voz, ya que se sentía un tanto sofocado con tanta gente a su alrededor.
-Sí, pero no sería tan interesante como verlo desde aquí-. Rebatió el niño conejo.

Rain asintió con entusiasmo. -Nos perderíamos la puesta en escena de los actores del circo-.
Pero Yann se limitó soltar un bufido. Tanto Daves como Todomundo tenían sus bocas ocupadas con los pastelillos que habían comprado. Eran tan deliciosos que hasta Yubed sentía que no podía dejar de comerlos.

La banda musical interpretaba una rítmica melodía con la cual se antojaba entrar a la plaza principal y bailar. Pero la idea no entusiasmo tanto a Allen, cuando Lady Crisel prácticamente lo arrastró hasta el centro de la pista de baile.

-Vamos Allen, no seas amargado! Bailemos!- La sonrisa de la chica era cautivadora, tanto, que al joven Casperia le fue imposible no aceptar.

Daves apuntó a la pista de baile en la plaza principal y grito con euforia.
-¡HEEEEY ALLEN! ¡LADY CRISEL! ACA ARRIBA!-
Todos los presentes saludaron con ambas manos a la joven pareja, misma que les regresó el saludo esbozando una gran sonrisa.
Mogtaro sobrevoló hasta el área donde se encontraban los niños y Yann, seguido de cerca por Edrien, quien también les dedicó un saludo un tanto burlesco, como era típico en él.
-Hey Alitas! Cuanto tiempo! ¿Qué cuenta la vida de Maestre Domin eh?- Saludó a Rain, dándole una palmada en la espalda tan fuerte que casi le tira el gorrito puntiagudo que usaba.
-Muy bien, gracias por preguntar-. Respondió de mala gana, acomodándose su gorro.
Tanto Mogtaro como el chico Hume ocuparon sus puestos. Yann le saludó con un abrazó como era costumbre en él. Edrien también saludó a los otros niños, justo para después encontrar a la rata.
-Pero mira nada más, la rata obesa tragando como siempre. ¿Es que acaso nunca te cansas de comer?- Le dijo a Todomundo, quien seguía atascándose los pasteles. Incluso algunos que no habían comprado. Eran robados seguramente.
-Nooo! Todomundo siempre ha soñado con comer y comer sin parar. Un mundo donde todo sea comida! ÑAM ÑAM Seee! Delicioso!- Respondió la rata, engullendo hasta las migajas.
-Hey Edrien, y tú, ¿tienes un sueño en particular?- Le dijo Gareth, dándole un leve codazo.
-Pues mira orejudo, que te diré….Me gustaría un mundo donde todo fueran maquinas!-

Gritó sin moderación. Los que estaban alrededor se cubrieron los oídos al escuchar semejantes alaridos.
-¿Qué hay de ti Yann, ¿Tienes algún sueño en particular? Ñayw- Preguntó con curiosidad Yubed, la chica Neko.
-No….bueno, tal vez sí. Me gustaría ser rico. Más rico que el inútil de Allen y que el mismo rey. Tener un emporio de embarcaciones de comercio y ser reconocido por todos-
Confesó, poniéndose un tanto rojo. No era común que el hablara sobre sus deseos personales.
Edrien estalló en risas y le dio una buena palmada en el hombro, deseándole buena suerte en realizar semejante empresa.
Crisel estaba fascinada bailando en la pista. Su elegante vestido se mecía de un lado a otro, como una flor en el viento.
-Esto parece un sueño. Un sueño de baile e inmensa felicidad- Murmuró Crisel, bailando muy de cerca con Allen. -¿Sabes? Si esto fuera un sueño desearía no despertar jamás.
Allen le dedicó una caricia y un tierno beso.
-Yo tampoco despertaría. Siempre y cuando estés siempre a mi lado-.
Dijo finalmente.

Al poco tiempo las trompetas sonaron por todos los distritos, dando por iniciado el evento principal. Era presidido por Markus, a quien habían elegido todos como vocero oficial durante las festividades.

“Damas y Caballeros! Sean bienvenidos una vez más a este evento anual de nuestra bella Ciudad, la capital de Ivalice!”

Los aplausos se dejaron escuchar por todos los distritos, al igual que los sonidos de algunas trompetillas y unos cuantos gritos de alegría.

“Este año tenemos muchas cosas que agradecer, que apreciar y recordar. Mucha gente se ha ido, seres queridos que eran invaluables para nuestros corazones. Pero, manteniendo vivo ese recuerdo en nuestros sueños, y luchando por seguir viviendo en armonía día con día, lograremos honrar a todos los que han partido de este mundo”

Daves, Yubed y Gareth sintieron un nudo en la garganta al escuchar estas palabras, pero Rain les abrazó a los tres y los miró con sus profundos ojos azules.
-Esta será una noche de ensueño, ¿no lo creen así amigos?-
Los tres se miraron y asintieron al mismo tiempo.

Todos los presentes prepararon sus lámparas de aire caliente, para dejarlas ascender hasta el cielo estrellado. Era un momento muy significativo y Daves podía sentir su corazón palpitar con emoción.


“¡Es por eso que doy por comenzado este festival! ¡Preparen sus luces”
Alzó la mano derecha al cielo y comenzó el conteo regresivo.

“¡¡DIEZ!!”
Gareth encendió su lámpara, al igual que Yubed y Rain.

“¡¡NUEVE!!”
Edrien también preparo la suya, aunque le había hecho una serie de modificaciones para hacerla volar más alto que las demás.

“¡¡OCHO!!”
-Dah, estúpida cosa, no quiere encender- Protestó Yann.

“¡¡SIETE!!”
Crisel preparo sus luces. La chica noble cerró sus ojos formulando su deseo para el año que empezaría.

“¡¡SEIS!!”

Allen también había encendido su lámpara y se encontraba listo para lanzarla.

“¡¡CINCO!!”

Todomundo estaba tan ocupado con los pastelillos que ignoraba completamente su lámpara. Después de todo, su deseo más ferviente era comer y comer.

“¡¡CUATRO!!”

-Hey! Señorita! Necesito deciros una cosa!- Gritó Mogtaro cuando diviso a la pequeña shanttina preguntando a cada uno de las personas que se encontraban en la fila delantera si alguno había visto gran maestre Domin.

“¡¡TRES!!”

-¿Que dices?- Preguntó la chica a pulmón entero, ya que los gritos que hacían eco a la cuenta regresiva no la dejaban escuchar.

-Que este majo de aquí es el maestre Domin!- Moggy Señaló a Rain.

“¡¡DOS!!”
-Él es el maestre Domin!? No puede ser, es un crio!-  Shanttina chasqueó los dedos nuevamente y apareció frente a Rain, quien casi se va de espaldas del susto.
-Gran maestre Domin! Necesito darle algo!- Le gritó la pequeña.

“¡¡UNO!!”

Rain no entendía lo que estaba sucediendo; Una chica con rostro de ardilla acababa de materializarse justo enfrente de el, sosteniendo lo que parecía ser un libro. Pero eso no le importaba mucho, ya que quería lanzar su lámpara cuando el contador llegara a cero. Evento que sucedería justo…

“¡¡CERO!!”
 
El corazón de Rain palpitó con mucha fuerza, al igual que los otros chicos, Esa sensación no duro mucho, porque algo terrible sucedió cuando la cuenta llegó a cero…

-¿Que está pasando?- Preguntó Drego, al observar desde la torre de justicia que todas las luces de las farolas se habían tornado de un intenso color purpura y brillaban con un siniestro fulgor.

Daves fue el primero en soltar la lámpara, ya que la luz que irradiaba era inquietante e incluso lastimaba lo más profundo de su ser.
-Que es lo que está sucediendo? Porque se han tornado de este color las llamas? Es parte del espectáculo?- Preguntó Crisel, quien tenía un terrible presentimiento.

-Es demasiado tarde. Los Nemes han llegado- Se lamentó Shanttina, sacando su varita y colocándose frente a Rain.

El centro de la plaza principal comenzó a vibrar con intensidad,  abriendo una enorme abertura en el centro que dio paso a un extraño liquido negro. Era como si la oscuridad misma se hubiese transformado en líquido.
-Crisel, ten cuidado!- Allen se apresuró a apartarla de la pista principal.

Yann tampoco daba crédito a lo que sus ojos veían. Había sido testigo de numerosos festivales de las luces, pero era la primera vez que ocurría esto.
-Sea lo que sea ese líquido, debo obtener una muestra- Exclamó Edrien, intrigado por las sombras que emergían en el centro de la plaza.

-No creo que eso sea algo que puedas tocar…

Puntualizó Gareth, quien estaba retrocediendo unos pasos junto a Yubed y Daves.
-Eso no es líquido. Es el vacío, o su esencia…
Les explicó Shanttina.
-¿Y tú quién eresd?- Dijo Daves.

La pequeña no tuvo tiempo de contestar porque del Vacio oscuro emergieron dos figuras. Estos personajes no lucían como ningún otro habitante de Ivalice, sino que eran de otra época o incluso otra dimensión.

-Habitantes de Ivalice…Han sido siglos de auscencia, pero al fin hemos vuelto. Hemos regresado al mundo que nos rechazó, que nos humilló-
Dijo el hombre de la gabardina negra. Su mirada era tan profunda e intensa que sentían como si pudiese penetrar hasta su mente.
-¿Quiénes son? ¿Acaso son Alterianos?- Preguntó Allen, invocando su alabarda.
-¿Por qué interrumpen el festival de las luces? ¿Quiénes se creen que son?- Reprochó Crisel, sin soltar la lámpara.

-Insolentes Hume! Ustedes no son sois nada más que las sobras de los Dryed. Guardad silencio mientras hablo!- Ordenó el joven de la cabellera negra y con un solo movimiento de su mano, el vacío oscuro atrapó los jóvenes amantes y los forzó a inclinarse ante él.
-Mi Lady Crisel!- Mogtaro se lanzó a rescatar a su dama, pero sufrió el mismo destino que ellos.
El público presente soltó un grito de terror, pero no podían moverse de sus lugares. Era como si las llamas purpuras los mantuvieran quietos. Ni los mismos guardias o los soldados Cyt podían moverse.
-¡ALLEN!- Yann invocó su enorme mazo y se abrió paso hasta donde estaban los jóvenes nobles. Edrien también lo siguió.
-Que interesante. Dos criaturas sobrenaturales frente a mí. ¿Dejarían que les haga algunas pruebas?- Les pidió con su tono burlesco y convocando sus brazos mecánicos.
Daves y los otros también quisieron abrirse camino hasta el frente, pero Shanttina les cerró el paso.
-No vayan, es inútil que lo hagan- Le sugirió. Pero ellos insistieron en acudir en ayuda de sus amigos. Sin embargo, sin tener tiempo para moverse si quiera, el vacío atrapó a Edrien y a Yann irremediablemente. No habían tenido tiempo de reaccionar o esquivar el ataque.

-Cualquier cosa que intentéis en contra nuestra será en vano. El vacío puede leer vuestros corazones y reacciona antes que sus propios cuerpos-
El hombre apretó el puño con mucha fuerza y las ataduras oscuras que rodeaban a los novatos comenzaron a lastimarles.

-¡AMIGOSD!- Daves gritó furioso y sus colmillos crecían amenazadoramente.
-No niño, detente! No hay nada que puedas hacer, no seas impertinente!-
Le dijo Shanttina, tratando de contenerlo, pero la fuerza de Daves iba en aumento.
-Daves, trata de tranquilizarte. No podemos lanzarnos a la pelea de forma imprudente o terminaremos como nuestros amigos- Intentó calmarlo Rain, y con ayuda de Gareth y Yubed lo sostuvieron.
-Déjenme ir, debo hacer algo!-
Pero justo antes de que lograr zafarse, una lluvia de flechas diamantinas cayo desde la parte superior del distrito, con la intención de atacar al nuevo invasor.

“Fusion en cadena, Glacies Pluvia”

Drego habia lanzado su ataque desde el cielo y caia rápidamente para emboscar al hombre de negro.

-Insolente criatura. Un Cyt nunca podrá lastimarnos, ¿Verdad, hermana?-
Dijo el hombre, abriéndole el paso a la hermosa niña de la gabardina blanca. Su belleza deslumbro a Daves y a Gareth.

-Las flechas que se disparan con ira, aunque veloces y certeras, no lastiman a los que no pueden ser lastimados…
Las flechas de Drego se detuvieron en el aire, como si el tiempo mismo se hubiese detenido.

-Eso no es nada!- Drego alzó su mano y conjuró su magika “Prisa” para romper el hechizo de la extraña.

-Ignorante aquel que confunde el tiempo con los sueños, pues ambos corren a distintos ritmos y bailan al son de la muerte-

La magika de Drego no fue efectiva y algo sucedió en ese momento, porque las flechas se tornaron en contra de su propio dueño, lastimándolo gravemente.
Al caer el duelo, el Cyt también fue presa fácil para el vacío oscuro.

-¡hermano!-Daves intentó nuevamente lanzarse a rescata sus amigos y a su hermano, pero estaba claro que ellos cuatro solos no tendrían oportunidad.

-Criaturas que vivís en el mundo real, seres mundanos que nos enviaron al sueño eterno y nos obligaron a vivir en el olvido!- El hombre alzó ambas manos y todos en Ciudad Castillo podían escuchar su áspera voz.

-Yo os sentenció al mismo destino que nos habéis impuesto. Y jamás regresareis a vuestro mundo hasta que nuestra venganza contra el Gran Maestre Domin se haya completado!-
 
Rain se sobresaltó al escuchar estas palabras. ¿Se referían a el? ¿Y porque precisamente a el, si jamás los había visto en toda su vida?

-Vivireis en el sueño eterno al igual que nosotros, hasta que vuestras pesadillas os consuman y desaparezcan en el olvido!-
El vacio oscuro comenzó a expandirse por toda la plaza, engullendo a cada piedra, cada columna, árbol, banquillo, farola, pared o persona. Nadie podia escapar, pues las llamas purpuras los mantenían inmóviles, Impávidos ante su inminente desaparición.
-Soltad las llamas purpuras!- Gritó shanttina. Tanto Yubed como Gareth las soltaron, pero el vacío alcanzó a atraparlos a ambos.
-Daves, ayúdame!
NYAAW!- Gritó la chica Neko, mientras su cuerpo se bañaba en oscuridad, pero Shanttina cogió a Daves y  a Rain de los brazos y con una intensa luz blanca los desapareció de la escena.
-Maravilloso es nadar en el océano de los sueños. Pero las corrientes pueden llevarnos a lo más profundo y ahí es donde los sueños se convierten en pesadillas…
Recitó la chica, quien abrazaba con ternura al hombre de negro.
Poco a poco el vacío cubrió las paredes, las plazas, los distritos de la antes luminosa ciudad. Ahogándola en lo más profundo de la oscuridad, en el vacío del Olvido.

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